sábado, 2 de diciembre de 2017

Triste idiota 29/43

La soledad es un concepto anglosajón. En Ciudad de México, si eres el único pasajero en un autobús y alguien sube, no solo se sentará a tu lado sino que se recostará en ti.

Como cuando entras en una sala de cine casi vacía, eliges un sitio sin nadie en cinco butacas a la redonda y justo un minuto antes de apagar las luces se sienta alguien justo delante de ti. Y aún así hay pocas noticias de asesinatos en los cines.
Yo no lo entiendo.
(juas)

jueves, 16 de noviembre de 2017

Querida Conchi 28/43

Nunca  me acostumbraré a la comida. Cereales de desayuno, y un café tan aguachento que parece té. Y cuando me apetece tomar el té por la tarde aquí es la hora de la cena. Cuando estoy lista para cenar se apagan las luces de la residencia.

Toda la vida diciendo aguachirri y resulta que es aguachirle. Y ahora también descubro aguachento que me parece una palabra maravillosa para definir ese café americano tan propio.

Pero aguachirri es tan mono..., ains.



jueves, 2 de noviembre de 2017

Macadan 27/43


Fresco parece caviar, suena como los cristales triturados, como si alguien masticara hielo.
(...)
A mí me gustaba decir «macadán» en voz alta, a solas, porque sonaba como el nombre para un amigo.
 
Macadán:
Del ingl. macadam, y este de J. L. Mac Adam, 1756-1836, ingeniero escocés.
Pavimento de piedra machacada que una vez tendida se comprime con el rodillo.

A mí de primeras me suena a D'artacán, porque una ya tiene una edad y aún memoria, pero desconocía la palabra. Y me temo que se me olvidará porque yo a eso lo llamaba gravilla y macadán es como más rotunda. De hecho, si lo pienso, mi frase sería «como te atice un macadán, te dejo en el sitio» que es algo que pienso bastantes veces y que no hago por cansancio y recato. Lo cual me recuerda esa vieja y absurda excusa de la provocación por los motivos más inverosímiles (un tobillo, una teta, un trapo rojo, etc.). Como si los demás no nos reprimiésemos sin soltar macadanes a tutiplén según salimos de casa, eh.

martes, 24 de octubre de 2017

La vie en rose 26/43

En el vasto comedor de techos altos, las cortinas se hincha con la brisa del lago. Las hojas de las palmeras se mecen en esbeltos jarrones. Un camarero con frac sirve el consomé, otro casca huevos, pone uno en cada cuenco de peltre. Entre los dos desespinan la trucha, flambean los postres.

Y va pasando la vida mientras unos la sufren y otros vienen a la vida a veranear. Y siempre son los mismos. Todos.

viernes, 13 de octubre de 2017

Bonetes azules 25/43

Mamá, no puedo creer que hagas esto. No sales nunca con nadie, y ahora te vas a pasar una semana con un desconocido. Podría ser un asesino con un hacha, no sabes nada de él.

Definición de los tiempos modernos. Y de los antiguos. No sabemos nada de nadie, incluso aunque lo conozcamos de toda la vida. Bueno, casi lo que ocurre con los conocidos que tampoco sabemos nada. Debe ser cosa de eso que llaman la sal de la vida, ea.